RADIOTERAPIA

 

 

¿QUÉ ES? La radioterapia utiliza partículas similares a las de los rayos X, pero de mayor energía, capaces de penetrar en el cuerpo. Esta técnica para el tratamiento del cáncer actúa sobre el tumor, destruyendo las células malignas e impidiendo que crezcan y se reproduzcan, pero también destruye los tejidos normales de manera temporal, por lo que la radioterapia tiene efectos secundarios. La ventaja es que las células sanas tienen mayor capacidad de regeneración que las cancerosas, (SÉPASE QUE ES VENTAJA POR LA FACULTAD DEL CUERPO REGENERARSE NO DE LA RADIOTERAPIA), de manera que el cuerpo se recupera de los daños causados (POR LA RADIOTERAPIA) una vez que se ha conseguido eliminar el tumor  y se termina el tratamiento.

La radioterapia puede administrarse bien como tratamiento único o como complemento de la cirugía o la quimioterapia. Cuando se radia previamente la zona afectada por el tumor, se reduce su tamaño facilitando la posterior intervención del cirujano. En el caso de que las radiaciones se reciban después de pasar por el quirófano, el objetivo es acabar con las células que hayan podido quedar tras la extirpación.

La radioterapia también es el mejor abordaje en el caso de lesiones malignas que no son accesibles mediante cirugía, bien porque el tumor está situado en una región del organismo de difícil acceso, o por ser de gran tamaño, lo que imposibilita su extirpación. El tratamiento conjunto con radioterapia y quimioterapia se utiliza también con frecuencia para aumentar la eficacia de ambos tratamientos.

TODO EL ORGANISMO se verá afectado y debilitado, por lo que también tendremos que tener en cuenta las siguientes medidas:

  • Al menos durante el período del tratamiento hay que evitar hábitos tóxicos como el alcohol o fumar. Se ha demostrado que dejar el tabaco incrementa la eficacia de la radioterapia, al tiempo que reduce las posibilidades de desarrollar un segundo cáncer.
  • La radioterapia puede hacer que se sienta débil o con menos energía de lo habitual así que mantener una dieta completa y descansar bien es fundamental. La ingesta de líquidos y mantenerse bien hidratada juegan también un papel determinante.
  • En caso de que utilice cualquier tipo de medicamentos e incluso complementos dietéticos, o si quiere comenzar a tomarlos, ha de explicárselo a su médico con todo tipo de detalles.

 

 

 

EFECTOS SECUNDARIOS

  • Fatiga: es el efecto más común. El decaimiento, la inapetencia y cierta apatía comienzan a sentirse días después del tratamiento. Normalmente desaparecen a las pocas semanas, pero puede alargarse incluso meses. Para evitar que esto cambie drásticamente su ritmo de vida e interfiera en sus actividades, es recomendable hacer un plan de ahorro de energía. Conviene evitar la inactividad total mediante la práctica de tareas cotidianas, como lavar la ropa o ir a la compra, leer, pintar o hacer ejercicio moderado. La ayuda de la familia y los amigos es fundamental, lo mismo que llevar una dieta muy nutritiva pero ligera.
  • Cambios sanguíneos. A menudo las radiaciones pueden afectar a la médula ósea, que es la encargada de producir las células sanguíneas de nuestro organismo. Por este motivo, los especialistas suelen llevar a cabo recuentos sanguíneos periódicos mientras dura la radioterapia para controlar que los niveles de glóbulos rojos y blancos no desciendan por debajo de lo normal.
  • Cambios en la piel. El área tratada puede enrojecer, oscurecerse y provocar picores. Es muy importante no rascarse y no tratarla sin consultar al médico porque se puede empeorar el problema. Los cuidados más adecuados dependen de la zona tratada, y en cualquier caso los médicos y enfermeras le aconsejarán sobre las medidas a tomar.
  • Edema: Es una hinchazón localizada o difusa, resultante de la acumulación de líquidos en determinados órganos o tejidos. Para tratarlos se utilizan esteroides que son sustancias que incluyen productos naturales como el colesterol, ácidos biliares, hormonas sexuales o corticosteroides.
  • Náuseas: También son frecuentes los trastornos en el aparato digestivo, que acarrean náuseas, mareos y dolor de estómago. Lo mejor es ingerir frecuentemente pequeñas cantidades de alimentos ricos en calorías y proteínas, para reforzar el sistema inmunológico.
  • Pérdida de apetito, no es extraño que a consecuencia de la terapia algunos pacientes pierdan las ganas de comer y, en consecuencia, adelgacen algunos kilos. Existen pequeños trucos para evitarlo, comer pequeños aperitivos a lo largo de todo el día, beber mucho líquido, ingerir abundante fruta y verdura etc.
  • Sexualidad: Los pacientes tratados con radioterapia pueden ver reducido temporalmente su deseo sexual por la fatiga y el estrés que ésta produce. Sin embargo, sustancias como los esteroides aumentan la libido.
Estética: La radioterapia no produce la caída del cabello, solamente se da este caso si lo que se está tratando es la cabeza. En caso de que se produzca una caída total del cabello lo normal es que éste vuelva a crecer en las dos o tres semanas posteriores al tratamiento. Tampoco es extraño que renazca con una textura o color diferentes.
Los esteroides y otros medicamentos pueden provocar un aumento o una pérdida repentina de peso, pero una vez que estos medicamentos sean retirados y el paciente vuelva a llevar a cabo una vida normal, volverá a recuperar la figura.

Es simplemente una Injusticia a la Humanidad!!
Atentamente. Equipo La Cura del Cancer.Com
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